Belleza

10 Errores que comentemos cuando nos aplicamos cremas en la cara

La piel de la cara es la más sensible y expuesta, por lo, en general, es la más importante. Pero no sirve de nada comparar la crema de la cara más cara del mercado, si no la aplicas bien. Y a veces es difícil saber cómo hay que aplicarse este tipo de cremas para lograr todos sus beneficios.

La crema para el rostro, es, sin duda, un producto de belleza más, pero combinado con otros factores, como la genética, la crema facial es el primer paso para lucir una cara radiante y protegerse contra el envejecimiento. Pero debes saber aplicarla y evitar ciertos errores que están muy extendidos. Estos son algunos de los errores que hacemos las mujeres cuando nos aplicamos nuestra crema para la cara:

  1. No lavarse la cara antes de aplicar el tratamiento. Para aplicar una crema para la cara debe estar limpia. Hay que desmaquillarse y limpiar el rostro durante la noche, pero también se puede limpiar por la mañana. Haz la prueba, por la mañana con un algodón a la cara y ver si tu piel acumula suciedad durante la noche. Los tratamientos y el sudor de la noche deben retirarse por la mañana antes de aplicar nuevamente la crema.
  2. Poner demasiado producto. Poner un exceso de crema para la cara es un error porque obstruye los poros y causa resplandor a la piel. Poner demasiado producto no significa que conseguirás efectos más rápidamente. Hay que elegir la cantidad justa para que se absorba fácilmente. Lea siempre las instrucciones que incluye la crema antes de aplicarla.
  3. Usa el mismo producto para toda la cara incluido el contorno del ojo. La piel del contorno de los ojos es muy delicada, y tiende a arrugarse más que el resto, dando como resultado las temidas patas de gallo. Por esta razón es esencial a partir de los 25 años utilizar un tratamiento específico para esta zona de la cara.
  4. Frotar la piel, especialmente alrededor de los ojos. Al aplicar la crema, muchas personas aplican el producto con una presión excesiva. Se debe realizar con un suave masaje en la cara, siempre desde el interior y en el área alrededor de los ojos de fuera hacia adentro y siempre en un solo sentido.
  5. Seleccionar la crema basada en la experiencia de otras personas. Cada piel es diferente y tiene diferentes necesidades. La crema que funciona a tu amiga, tal vez no va a funcionarte. El primer paso para elegir tu crema es que conozcas tu piel, a través de un diagnóstico personalizado y acudir a un experto para asesorarte del producto que más te convenga según las características de tu piel. También es una cuestión de gustos, hasta encontrar la crema que más te guste por su textura y olor.
  6. Olvidarse del cuello y escote. La cara no solo es la barbilla. Aunque también existen cada vez más cremas para el cuello y el escote, en general, las cremas para la cara se utilizan para estas áreas, a menudo tendemos a olvidarlas. Es un grave error porque al pasar de los años, el cuello y el pecho perderán elasticidad y son difíciles de rejuvenecer así que más vale prevenir.
  7. Dejar las cremas solares cuando termina el verano. Los rayos del sol, ya sea verano o invierno, son muy perjudiciales para la piel y, además, son el principal factor de envejecimiento de la piel. Por lo tanto es importante aplicarse crema de la cara también en invierno que tenga protección solar. El factor de protección depende del tipo de piel.
  8. No ser persistentes aplicando las cremas. Para obtener buenos resultados, tenemos que ser coherentes en la aplicación de cremas. Se tiene que aplicar por la mañana y por la noche, es importante que no seamos perezosos.
  9. Pensar que las cremas se aplican cuando seamos más mayores. Cuando somos jóvenes no pensamos que la piel se rompe con la edad. Pero la piel tiene memoria y si la castigas en sus años de juventud, sin cuidarla correctamente, es probable que aparezcan las arrugas antes.
  10. Evita incluir nuevos productos que complementen las cremas en nuestra rutina de belleza. Me refiero, por ejemplo, con el suero de aceite, facial, esencias, etc… La crema hidratante es el tratamiento de base, esencial para el día y la noche, pero podemos complementar y aumentar sus ganancias si añadimos a nuestra rutina productos de belleza tales como suero, esencias, aceite facial…. No significa que tienes que agregarlos todos, por ejemplo incorporar el suero durante el aceite facial de día o de noche, que te ayudará a mostrar la piel más radiante y protegida contra el envejecimiento.